Durante gran parte de mi vida busqué en el exterior las respuestas a todas mis dudas.

El consuelo a mi dolor.

Una vía de escape de mis miedos.

De repente, me vi inmersa en un mundo ficticio.

En un mundo basado en objetivos materiales.

Un mundo duro y competitivo. 

Un mundo sin corazón.

 

Me descubrí en él, 

perdida,

sin ilusión.

En ese momento la meditación reapareció en mi vida y emprendí un largo viaje hacia mi ser,

hacia mi esencia,

viaje que todavía camino.

Y camino...

Experimentando la vida. 

Disfrutando de Ser.

Te animo a que inicies tu propio viaje

hacia lo más profundo de ti. 

 

Si quieres,

te acompaño.

 

 

Un poco más sobre mi